Manuel Bolaño en 080 Barcelona.

MANUEL BOLAÑO Y EL CONCEPTO.

P/V 2013

Imperfección vs. perfección, esperanza vs. decepción, añoranza vs. renovación …

Partiendo de anécdotas personales, este diseñador joven desarrolla un lenguaje mediante la técnica y el arte de la vestimenta de elevado nivel conceptual. La idea de la belleza en un sentido amplio:  lo bello, lo bueno, lo armonioso, como algo quebradizo, o, a la inversa, la idea de lo turbio, lo confuso o dudoso visto como algo con posibilidades de esclarecerse, nutren las dos últimas colecciones de Manuel Bolaño de ingredientes estéticos ricos y dispares que originan unas ropas exquisitas.

En la última colección, -la más austera de todas ellas-, las faldas largas, las superposiciones, los sombreros de paja o la benda que rodea la cara (semejante a la cinta del gorro de tela que llevan las mujeres en estos grupos), recuerdan a las poblaciones amish de los Estados Unidos. La austeridad se ve quebrantada por la riqueza y el manejo virtuoso de los patrones, aspecto este al que nos tiene acostumbrados M.B., pero que quizás se aprecie más en esta ocasión por hacer uso de tejidos más sencillos, y sin a penas estampados. Esta austeridad monacal se ve compensada por faldas cortas de tubo, faldas largas con abertura hasta el muslo o jerseys de punto de malla muy abierta. Estas prendas de punto hermosas, de aparente confección manual, nos recuerdan el marcado gusto del diseñador por las cosas hechas a mano. La ficción, la hipocresía o las falsas apariencias se materializan en cuellos postizos, pecheras o apliques de melenas rubias que caen por las prendas, haciendo estas últimas una clara referencia a la casa belga Maison Martin Margiela, la cual no sería de extrañar que fuera un referente en la carrera de M.B. por su alto contenido conceptual.

A la perfección del patronaje y la confección se contrapone una inclinación por la imperfección, aunque siempre controlada, que se manifiesta en descosidos en lugares muy visibles, como el ribete de un cuello, la pechera de una camisa o el canesú de una gabardina, al igual que en sacar hacia el exterior elementos de una prenda que habitualmente permanecen en el interior, como es el caso de las pinzas, o en el uso de la glasilla – utilizada normalmente para realizar la prenda de prueba-, como tejido definitivo.

Ya sea partiendo de la oposición de conceptos, o del equilibrio y la armonía de valores opuestos …. M.B. elabora un mundo estético de gran carácter personal, singular, elegante y mundano al mismo tiempo.

 

*Fotografías y texto de Spain Street Style.

 

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One Response to Manuel Bolaño en 080 Barcelona.

  1. Luz says:

    Una palabra: extraordinario.

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