Vogue Británico. Cuéntame un cuento.

VOGUE BRITÁNICO, Diciembre 2011.

 

CUÉNTAME UN CUENTO

Pieles de cabra, crep de lana y la mirada severa de un águila adornan y acompañan a una mujer que observa serenamente, en cuclillas, la inmensa estepa de Mongolia. Los coloretes extremados sobre la tez pálida de la modelo, el pelo negro en mechones de punta y la indumentaria escogida escrupulosamente nos cuentan la historia que trata del vínculo que sentimos hoy con los restos de tradición que perduran fuera del mundo occidental contemporáneo.

El sistema de la moda que conocemos hoy en día es el resultado de la transformación de lo que empezaron siendo leyes suntuarias, normas, usos o costumbres. Normas estas que apenas sufrieron cambios durante siglos, que hubieron de esperar al siglo XIV para experimentar el primer gran cambio: se empezó a distinguir entre ropas para hombre (cortas y ajustadas ) y ropas para mujer (más holgadas y envolventes).  Es en el siglo XIX cuando el carácter cíclico de la moda, intrínseco al concepto de moda actual,  se instaura oficialmente, y comienzan las populares ” Temporada P/ V ”  y  ” Temporada O/ I “. La posibilidad de elegir, de dar forma a nuestra identidad a través del atuendo, a nuestro antojo, desvanece cualquier vestigio de norma o tradición .  Pero a su vez da rienda suelta a nuestra imaginación. Nos quita y nos pone alas. La ficción es un estímulo para la vida. Vestirnos de cocktail para ir a una cena o ver una buena editorial de moda. Es lo mismo, es una ilusión, una fantasía, una quimera.

Dame alas. Déjame soñar. Cuéntame un cuento. Cuéntame cómo una mujer remozada y fresca cohabita con la creencia y el hábito. Cómo se relaciona con los animales hasta la mímesis y llega  a cubrirse de pelaje al igual que ellos.  Cómo sus ropas se integran tanto en un campo salvaje como en un templo.  Cómo se viste de gazar y de otomán de seda en armonía con la indumentaria de una anciana lugareña. Cómo la chaqueta fantasiosa de Comme des Garçons llega a este lugar y se acomoda naturalmente sobre ella.  Cómo la capucha de un vestido de Chanel sirve de refugio de la tormenta durante un paseo en reno por el bosque. Cómo un vestido de seda de Haider Ackermann puede parecer el atuendo ideal para esta mujer que observa, sosegadamente, a un águila en medio de la desolada estepa. Cuéntame…

 

*Fotografías de Tim Walker para Vogue Británico Diciembre 2011.

*Texto de Spain Street Style.

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